3-Ene-2009 0:00 - El Pais
En tiempos de crisis, una de las principales preocupaciones de Javier Aguirre es que Agüero y Forlán "se agoten antes o después". "Es imposible que un jugador rinda bien durante 60 partidos. Yo no lo he visto aún", se planteaba el entrenador del Atlético allá por septiembre. Con el paso de las semanas, la profecía cobró forma. Primero perdió al pistolero uruguayo, que en Eindhoven sufrió una rotura fibrilar que le relegó a la enfermería durante un mes. Entretanto, el depredador argentino, oro en los Juegos de Pekín a costa de su tiempo de reposo, notó poco a poco el cansancio que se acumulaba en sus piernas. "Por no hablar del jet-lag, de tanto viaje transoceánico, que suele pasar más factura a los futbolistas suramericanos", apunta el preparador físico rojiblanco, Juan Iribarren. Exigido como pocos mientras la aristocracia futbolística recargaba pilas bajo el sol de agosto, el Kun, de un avión a otro, dio el equivalente a dos vueltas a la Tierra en su odisea con la albiceleste en ese periodo.