29-Oct-2008 0:00 - El Pais
¿La enésima exposición dedicada a alabar a uno de los grandes artistas del siglo XX? ¿Por mucho que sea en Nueva York? No exactamente. Por suerte, existen comisarios dispuestos a lanzar miradas originales hacia creadores sobre los que, erróneamente, podría parecer que ya se ha escrito todo. Anne Umland, responsable de la muestra Joan Miró: pintura y antipintura, 1927-1937, que desde el próximo domingo el Museo de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York dedica a la década más desconocida de Miró, le ha añadido un capítulo más. Esta comisaria del Departamento de Escultura y Pintura del MOMA había explorado a fondo la obra del artista catalán como asistente en la retrospectiva que el mismo centro le dedicó en 1993. "Ahí descubrí un pequeño collage que me inquietó y que me llevó a escribir una tesis doctoral. También, que todo lo que hizo en aquella época, esencial en su evolución, era casi desconocido para el gran público".