20-Nov-2008 14:06 - El Pais
Decenas de veces en las últimas semanas los miembros del Gobierno israelí han advertido que no tolerarán el vandalismo de los colonos judíos en Cisjordania. Lo ha afirmado el primer ministro, Ehud Olmert; el responsable de Defensa, Ehud Barak; diputados; mandos militares, jefes policiales... Los más radicales de los colonos son viejos conocidos. Alguno de ellos -Noam Federman, residente en Hebrón- ostenta un récord difícil de batir: 41 detenciones. Nunca demasiado prolongadas. En uno de los juicios, hace ya años, fue acusado de colocar una bomba a las puertas de un colegio de niñas palestinas. Anoche y esta mañana, volvieron a la carga en Hebrón. Ninguno de ellos fue detenido. Y no porque no hubiera presencia policial o militar. Es siempre masiva en el lugar en el que la tradición dice que está enterrado el patriarca Abraham. Los uniformados ha sido atacados, un colono ha herido a un militar tras lanzarle aguarrás, han profanado una mezquita, han pichado las ruedas de vehículos militares, han apedreado a palestinos y han hecho pintadas en varios locales de la ciudad: "Mahoma, cerdo", "muerte a los árabes". Portavoces del Ejército han prometido, una vez más, que llevarán a los responsables ante la justicia.